La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) reportó este viernes la ejecución de un operativo de remoción que derivó en la expulsión hacia México de migrantes irregulares de nacionalidad venezolana, colombiana, nicaragüense y haitiana.

A través de sus canales oficiales en redes sociales, el organismo federal publicó un video que documenta el procedimiento de control y traslado de las personas que ingresaron a territorio estadounidense sin el cumplimiento de los canales legales establecidos.

En el material audiovisual difundido por la CBP se aprecia el despliegue de los agentes durante devolución de los ciudadanos extranjeros hacia la frontera sur.

Estas acciones se inscriben en una política de tolerancia cero y endurecimiento fronterizo respaldada por la administración del presidente Donald Trump, quien desde su retorno a la Casa Blanca en enero de 2025 reactivó y profundizó los decretos ejecutivos orientados a frenar los cruces informales, restringir las vías de asilo en la frontera sur y acelerar las devoluciones expeditas hacia territorio mexicano sin derecho a permanencia.

Bajo este esquema de repatriaciones e interdicción directa, Washington ampara las expulsiones en los acuerdos y protocolos de cooperación bilateral vigentes con el gobierno de México para la gestión de flujos migratorios de terceros países. La estrategia busca desincentivar el tránsito irregular en la región mediante el incremento de patrullajes, la militarización de puntos clave en la línea fronteriza y la clausura efectiva del procesamiento de solicitudes migratorias no autorizadas.

Tras la ejecución de la medida, los migrantes afectados quedan a disposición de las autoridades mexicanas y sujetos a sus marcos normativos locales, los cuales contemplan desde el reingreso voluntario hacia sus países de origen hasta la posibilidad de tramitar solicitudes de refugio dentro de México.