Las Grandes Ligas terminaron este miércoles con los Cerveceros de Milwaukee en lo más alto y dos estrellas venezolanas al frente, William Contreras y Jackson Chourio, quienes certificaron un año de ensueño que se inició con el título del Clásico Mundial y que culminó con la gloria en St. Petersburg.

Contreras, elegido MVP de la Serie Mundial, resumió su emoción tras recibir el premio: «Ya lo dije, no tengo palabras. Estoy agradecido con mis compañeros, con Pat Murphy, con mis lanzadores. Amo a estos chicos».

Ambos integraron la selección venezolana que conquistó su primera corona al derrotar por 3-2 a Estados Unidos en la final de marzo. Siete meses después, celebraron juntos el primer campeonato de Milwaukee, que ganó por 4-1 la serie ante Tampa Bay.

Chourio, de 22 años, llegó al encuentro decisivo con diez imparables, igualando el récord de Babe Ruth de más hits en los primeros cuatro partidos de una Serie Mundial. Añadió otro este miércoles para cerrar con once.

Su exhibición incluyó cuatro imparables en el tercer encuentro, ganado por 10-1. Contreras aportó otros tres y una carrera impulsada.

Ya habían golpeado juntos a los Dodgers de Los Ángeles, barridos por 4-0 en la Serie de Campeonato. Contreras conectó tres hits, un jonrón y remolcó tres carreras en el segundo encuentro; Chourio abrió el tercero con un cuadrangular.

Contreras también marcó diferencias como ‘catcher’, con un uso eficaz del sistema automático de revisión de bolas y strikes y cuatro corredores retirados en intentos de robo durante los primeros cuatro partidos.

«No sé cómo hago, siempre estoy ahí y tengo experiencia», consideró cuando fue preguntado sobre este talento.

En la noche definitiva, su doble en la sexta entrada impulsó a Christian Yelich para el 3-0, además de anotar la cuarta carrera.

«Gracias a mis compañeros, a los lanzadores. Estoy muy orgulloso. ¡Vamos, Cerveceros!», celebró.

«Apoyando a los nuestros. Van a ser campeones mundiales y campeones de Serie Mundial», había pronosticado Carlos Caldera, aficionado venezolano de Yaracuy, en conversación con EFE antes del primer encuentro en Milwaukee.

EFE