Tras la muerte del juez federal Alvin K. Hellerstein, ocurrida este miércoles, el caso que enfrentan el exmandatario venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por narcotráfico, torturas y varios otros delitos, tiene nuevo árbitro. A partir de ahora, la jueza Analisa Torres será quien lleve la causa contra los venezolanos, que permanecen recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn desde la intervención militar estadounidense del 3 de enero en Caracas.

Por El País de España

Torres, de ascendencia puertorriqueña, nació en Nueva York en 1959. Fue nombrada jueza federal de distrito en Nueva York en abril de 2013, durante la Administración de Barack Obama, y en más de una década ha estado a cargo de casos penales, civiles y regulatorios. Antes, trabajó en varios tribunales de la ciudad desde el año 2000 —en la corte criminal, la corte civil y en el Tribunal Supremo de Nueva York— y en bufetes privados. Es graduada de las universidades de Harvard y Columbia y proviene de una familia de abogados: su padre, Frank Torres, fue también magistrado del Tribunal Supremo de Nueva York y su abuelo, Felipe Torres, fue juez de familia.

La jueza Torres también tiene una conexión venezolana previa. Formó parte de una delegación internacional de observación durante las elecciones presidenciales de 2006 en Venezuela, en las que resultó ganador Hugo Chávez, mentor y predecesor de Maduro.

Al igual que para el juez Hellerstein, que murió a los 92 años, este caso se perfila como uno de los más trascendentales en la carrera de Torres. En principio, Maduro y Flores habían sido acusados en enero de varios cargos de narcoterrorismo, narcotráfico y tenencia de armas letales, y el pasado 8 de octubre la Fiscalía de Estados Unidos añadió nuevos cargos de tortura y represión.

Con la incorporación de nuevos cargos, el comienzo del juicio se postergó un par de semanas, y ahora está previsto que comience el 14 de junio de 2027. Pero antes se llevará a cabo una audiencia este 17 de diciembre, donde la jueza Torres revisará el pedido de inmunidad para Nicolás Maduro y Cilia Flores que ha sido consignado por la defensa.

Los abogados de la pareja han pedido que ambos sean reconocidos y tratados como jefes de Estado, con inmunidad para ser juzgados en el extranjero, tal y como la Administración de Donald Trump reconoce ahora a la exvicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, como gobernante interina de Venezuela. Mientras, la Fiscalía de Estados Unidos se opone y alega que la Casa Blanca nunca reconoció a Maduro como presidente —como tampoco lo hicieron centenares de países tras las cuestionadas elecciones de 2024, donde se declaró ganador— y sostiene que el régimen de Rodríguez en Miraflores tampoco ha reclamado formalmente la inmunidad de la pareja a través de vías diplomáticas para que no sean juzgados en el extranjero, a pesar de haber tenido muchas oportunidades para hacerlo