El dirigente opositor venezolano Williams Dávila cuestionó este miércoles 4 de noviembre la reforma de la Ley contra el Odio, aprobada en primera discusión por la Asamblea Nacional (AN), al considerar que los cambios propuestos no eliminan los mecanismos de persecución política y censura contemplados en la legislación.

A través de su cuenta en X, Dávila calificó la iniciativa como «un burdo maquillaje para intentar legitimar la persecución penal» y advirtió que sustituir las penas de prisión por sanciones económicas no representa una solución a las restricciones que, a su juicio, impone la normativa sobre la libertad de expresión.

«Sustituir la prisión por multas confiscatorias de hasta 10.000 dólares, manejadas con total discrecionalidad por el Ministerio de Interior, no es justicia; es cambiar los barrotes por la quiebra financiera para destruir a la disidencia y silenciar a los pocos medios independientes que resisten», expresó.

El dirigente recordó que fue imputado por delitos contemplados en esa legislación, una experiencia que, según denunció, evidencia su utilización como instrumento contra quienes mantienen posiciones críticas frente al poder.

«Lo denuncio con la fuerza de haber sido víctima directa de este régimen: a mí me imputaron ese delito infame sin una sola prueba, usándolo como un arma para intentar callarme», afirmó.

Dávila también sostuvo que la propuesta legislativa mantiene disposiciones que considera restrictivas, entre ellas mecanismos de censura, bloqueos y definiciones ambiguas que, en su opinión, permiten confundir las críticas políticas con expresiones de odio.

«El texto mantiene intacta la censura, los bloqueos y esas definiciones ambiguas que deliberadamente confunden la crítica justa con el odio», señaló.

En ese sentido, rechazó que una modificación de las sanciones sea suficiente para garantizar el respeto a los derechos fundamentales y pidió la eliminación completa de la legislación.

«No podemos aceptar reformas que solo buscan lavar la cara a un instrumento dictatorial. Exigimos la derogación absoluta de esta aberración jurídica, la libertad inmediata de los presos políticos y una reparación real para todas las víctimas», concluyó.

La supuesta reforma a la Ley contra el Odio aprobada por la Asamblea Nacional no es más que un burdo maquillaje para intentar legitimar la persecución penal.

Lo denuncio con la fuerza de haber sido víctima directa de este régimen: a mí me imputaron ese delito infame sin una sola prueba, usándolo como un arma para intentar callarme.

Sustituir la prisión por multas confiscatorias de hasta $10,000, manejadas con total discrecionalidad por el Ministerio de Interior, no es justicia; es cambiar los barrotes por la quiebra financiera para destruir a la disidencia y silenciar a los pocos medios independientes que resisten.

El texto mantiene intacta la censura, los bloqueos y esas definiciones ambiguas que deliberadamente confunden la crítica justa con el odio. No podemos aceptar reformas que solo buscan lavar la cara a un instrumento dictatorial.

Exigimos la derogación absoluta de esta aberración jurídica, la libertad inmediata de los presos políticos y una reparación real para todas las víctimas. 🇻🇪 #LeyContraElOdio #Libertad

— Williams Dávila (@williamsdavila) November 4, 2026